Mírame
Escúchame un poquito nomás.
Y hablaba como si no hablara yo
- ¿Cómo te fue hoy?
- Tranquilo, estuvo tranquilo.
- ¿Qué hiciste?
- Trabajo, solo trabajo.
- ¿Y qué haces?
- Pensando, nada, solo pensando.
- ¿En qué piensas?
- Pues, en nada, pero a lo mejor un poco de esto y otro poco de aquello.
- ¿Qué es esto?
- Lo que siento.
- Ah… ¿Y aquello?
- Lo que hago.
- ¿Qué es lo que haces?
- Pensando en aquello y en cómo se enlaza con esto, pero esto es causa de aquello, y aquello no tiene nada que ver con esto, pero así comencé con aquello y terminé con esto.
- Ah, ya. ¿Qué es esto?
- Nada.
- ¿Me quieres?
- Si te quiero.
- ¿Y me extrañas cuando no estoy?
- Si te extraño cuando no estás.
- ¿Y cuando estoy?
- Te quiero.
- ¿Y cuando no?
- Te extraño.
- ¿Y cuando estoy pero no te hago caso?
- Me siento solo, culpable por sentirte lejos, triste porque estás aquí cerca.
- ¿Pero me quieres?
- Demasiado.
- ¿Me quieres o me amas?
- Bueno, te amo, pero tú solo me quieres.
- Yo te amo.
- A veces.
- ¿Cómo que a veces?
- Me amas cuando quieres, no cuando me extrañas.
- ¿Qué haces?
- Escribo un poco.
- ¿Sobre qué escribes?
- De ti.
- ¿De mí?
- Si.
- ¿Por qué?
- Porque hablamos.
- ¿Y qué escribes de mí?
- Nada.
- Pero escribes.
- Por supuesto.
- ¿Y si no escribes nada, qué escribes?
- Sobre ti, conversaciones que no tengo contigo, pero se sienten como tú.
- ¿Cómo me siento yo?
- ¿Cómo te sientes?
- Normal.
- Entonces se sienten como hablar contigo, sin que seas tú.
- ¿Cómo es hablar conmigo?
- Raro.
- ¿Por qué es raro?
- Porque eres rara.
- Yo no soy rara.
- Tampoco normal y eso es raro.
No sé que escribo, a veces no sé por qué, hoy no estoy solo y no me angustian las ausencias de siempre.
Me siento solo y escribo de no sé, hoy nadie me quiere aunque me den cariño, aunque me den piel, estoy solo.
Mis amigos están locos o muy cuerdos o muy tristes o muy menos amigos, no saben de qué escribo, no les voy a explicar. Ella me pregunta y le digo, ella me entiende y la quiero, ella me gusta y está lejos, ella me ama y se va.
Yo ya no busco, ya no hablo, ya no quiero; no pregunto, no entiendo, no estoy.
No quiero que amanezca, no quiero que salga el sol. Goteo letras, palabras sin ser escritor, escribo a tientas; me quedo pero me voy.
Ámame, ámame a mí aunque llore, pero mírame solo a mí, yo no veo a nadie y a nadie busco en ti; ámame otro poquito, dame piel, dame calor.
Ámame, no tengo frío, ámame, no tengo amor; ámame mientras te escribo, hazlo antes que salga el sol.



Ayyy... es un amor ausente o tal vez no es amor... al final ni uno se entiende. Gracias por compartir, me ha dado como penita :(
Que pasada, en serio 👏🏻👏🏻👏🏻